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Ilustración

Luna era una ardilla pequeña de color lila con una cola muy esponjosa y una bufanda de rayas verdes. Vivía en el Gran Bosque, donde los árboles susurraban historias al viento. Un día, mientras buscaba avellanas para el invierno, encontró algo inusual bajo las raíces de un roble milenario. Era una bellota que brillaba como si estuviera hecha de sol puro. Al acercarse, Luna sintió un calorcito agradable en sus patas. Nunca había visto nada igual en su vida. Con mucha curiosidad, la tomó con cuidado, preguntándose si aquel objeto era mágico. El bosque entero pareció guardar un respetuoso silencio mientras ella observaba el tesoro dorado entre sus pequeñas manos, sintiendo que algo asombroso estaba a punto de comenzar.