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Ilustración

Barnaby era un pequeño dragón de color verde esmeralda con alas doradas y una bufanda roja que vivía en una montaña alta. A diferencia de sus amigos, Barnaby no podía lanzar fuego naranja. Por más que soplaba, solo salían pequeñas chispas tímidas de sus narices. 'No te preocupes', le decía su mamá, 'cada dragón encuentra su magia a su tiempo'. Barnaby suspiraba, mirando cómo los demás hacían fogatas para asar malvaviscos. Se sentía un poco triste, pero estaba decidido a descubrir por qué su fuego era diferente. Una tarde, decidió caminar hacia el Bosque de Cristal, un lugar prohibido donde los árboles brillaban como diamantes y los secretos se escondían entre las sombras de las hojas de cristal.