Rolo era un pequeño robot de hojalata que vivía en un jardín de metal. Una noche, mientras miraba el cielo, vio algo increíble: una pequeña estrella se desprendió del firmamento y cayó hacia el horizonte. Rolo sabía que las estrellas pertenecían al cielo, así que decidió que debía ayudarla a volver a casa. Con sus piececitos de metal, comenzó a caminar hacia el lugar donde la luz se había apagado.