Había una vez un pequeño zorro naranja con una bufanda verde esmeralda que vivía en el linde de un bosque muy antiguo. Una tarde, mientras buscaba bayas dulces, encontró algo extraordinario oculto bajo un arbusto de moras: una piedra lisa y redonda que emitía una suave luz plateada. El pequeño zorro naranja con una bufanda verde esmeralda nunca había visto nada igual; la piedra parecía palpitar con el ritmo de un corazón tranquilo y cálido.