close
Ilustración

Había una vez un pequeño dragón llamado Pip. Pip era especial: era un pequeño dragón de color verde esmeralda con una bufanda roja tejida. A diferencia de los demás dragones del Reino de las Brasas, Pip no podía lanzar fuego. Cada vez que abría la boca para rugir, solo salían pequeñas y brillantes burbujas de jabón que flotaban en el aire. Sus hermanos se reían, pero su madre siempre le decía que su fuego llegaría cuando su corazón estuviera listo. Pip se ajustaba su bufanda roja y suspiraba, mirando las montañas a lo lejos.