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Ilustración

Había una vez un pequeño conejo blanco con una bufanda de lana roja y orejas muy largas que siempre rozaban el suelo al caminar. Su nombre era Lumi. Una mañana, mientras buscaba tréboles dulces, Lumi encontró una flor extraordinaria que brillaba con una luz dorada bajo la sombra de un roble centenario. El pequeño conejo blanco con una bufanda de lana roja y orejas muy largas nunca había visto nada igual. Al acercarse, la flor soltó un polvillo mágico que flotaba en el aire como pequeñas luciérnagas, marcando un sendero misterioso hacia lo profundo del bosque. Sin pensarlo dos veces, Lumi decidió seguir el rastro de luz para descubrir de dónde venía esa magia.