En un pequeño satélite gris vivía R-7, un pequeño robot plateado con una antena de luz roja y una bufanda de cuadros verdes. R-7 pasaba las noches mirando el cielo estrellado, soñando con visitar la Gran Nebulosa de Colores que brillaba a lo lejos. Un día, con piezas de naves antiguas y mucha imaginación, construyó un cohete veloz. '¡Es hora de la aventura!', exclamó mientras su antena brillaba con entusiasmo y preparaba los motores para el despegue hacia lo desconocido.