close
Ilustración

En una cueva secreta rodeada de flores luminosas vivía Pip, un pequeño dragón verde esmeralda con alas doradas y una bufanda roja tejida. Una noche, mientras buscaba piedras brillantes, encontró algo inusual entre las rocas: ¡era una pequeña estrella que había caído del cielo! La estrella titilaba débilmente, sintiéndose muy fría y asustada por estar tan lejos de su hogar en el firmamento. Pip, con su gran corazón, decidió que no podía dejarla allí sola y se propuso ayudarla a volver a casa.