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Ilustración

Había una vez un pequeño dragón de color verde esmeralda con una bufanda de lana roja llamado Pip. A diferencia de sus hermanos, Pip no podía lanzar fuego por su boca; en su lugar, solo le salían pequeñas y brillantes burbujas de jabón que flotaban por toda la cueva. Pip se sentía un poco triste porque el invierno estaba llegando y quería calentar su hogar. Con su bufanda bien ajustada al cuello, decidió emprender un viaje hacia las Montañas de Cristal para encontrar el secreto del fuego sagrado.