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Ilustración

Pipo, un pequeño oso panda con un gorro de aviador azul y unas gafas redondas de metal plateado en su frente, siempre miraba al cielo. Las nubes le parecían esponjosas camas y los pájaros, los más afortunados. Él soñaba con sentir el viento en su cara desde lo alto, ver su bosque como un pequeño mapa y saludar al sol. Cada mañana, antes de buscar su bambú, levantaba su vista y se imaginaba flotando entre las ramas más altas. Quería explorar, pero no a pie, ¡quería volar!