Rueditas era un explorador muy especial. Un día, encendió sus motores y despegó hacia las estrellas más lejanas. Su misión era encontrar el Planeta de Cristal, un lugar legendario donde dicen que el suelo brilla como el diamante. Mientras viajaba en su pequeña nave espacial redonda, miraba por la ventana las galaxias de colores púrpuras y azules. Estaba muy emocionado por lo que iba a descubrir en el infinito silencio del cosmos.